A medida que aumentan los riesgos legales por las acusaciones de greenwashing, las empresas de envasado deben asegurarse de que los mensajes de sostenibilidad sean precisos, transparentes y bien documentados para evitar acuerdos costosos.
As sustainability becomes a key pillar of brand identity, the packaging industry must tread carefully to avoid greenwashing—the act of making misleading environmental claims. In a recent webinar hosted by thinkParallax and Ropes & Gray, legal and communication experts laid out the growing legal and reputational risks surrounding greenwashing, especially as regulatory and technological scrutiny increases.
1. Los riesgos legales están aumentando y son costosos
Los acuerdos legales relacionados con el greenwashing están alcanzando decenas de millones de dólares, según Alexander Simkin, socio de Ropes & Gray. Advirtió que en casos de alto riesgo, los daños podrían aumentar a cientos de millones, especialmente si se hacen afirmaciones falsas a gran escala o se relacionan con productos valiosos. La industria del packaging, que a menudo está en la primera línea de la mensajería ambiental, es especialmente vulnerable.
Un ejemplo destacado en el espacio del packaging es el acuerdo de $1.5 millones de Keurig Dr Pepper con la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. por declaraciones engañosas sobre la reciclabilidad de las cápsulas K-Cup. Tales casos destacan la importancia de asegurar que las afirmaciones de sostenibilidad sean verificables, sustentadas y legalmente sólidas.
2. Las actualizaciones regulatorias están atrasadas, pero el monitoreo aumenta
Aunque la regulación del greenwashing está avanzando a nivel estatal e internacional, los esfuerzos federales de EE. UU. siguen siendo lentos. Se esperaba que las Guías Verdes de la Comisión Federal de Comercio, actualizadas por última vez en 2012, recibieran revisiones en 2024. Sin embargo, las transiciones políticas han detenido el proceso indefinidamente, según Eileen Falk, asociada de Ropes & Gray.
A pesar de esta estancamiento, la aplicación de la ley se está intensificando. Falk y Simkin enfatizaron que grupos activistas, organizaciones sin fines de lucro y reguladores impulsados por tecnología se están volviendo más proactivos. Los sistemas automatizados y las herramientas de inteligencia artificial ahora se utilizan para monitorear las afirmaciones ambientales en línea a una escala nunca antes posible, identificando violaciones que antes pasaban desapercibidas.
“No es necesario tener un cliente enojado para meterse en problemas”, dijo Sami Grover, director de comunicaciones de thinkParallax.
3. Progreso sobre perfección: un imperativo de comunicación
Los oradores aconsejaron a las empresas que se centren en una narración transparente e incremental de la sostenibilidad. En lugar de apuntar a una imagen verde perfecta, las marcas deben documentar sus afirmaciones, explicar su razonamiento y comunicar un progreso genuino en la lucha contra los desafíos ambientales.
“La gente no espera la perfección”, dijo Grover. “Quieren ver un esfuerzo real y ambicioso”. Falk hizo eco de esto, recomendando la coordinación entre departamentos, especialmente entre legal y marketing, y la implementación de políticas y capacitación internas para respaldar afirmaciones sustentadas.
Este enfoque proactivo no solo es legalmente más seguro, sino que también genera confianza con consumidores y partes interesadas cada vez más conscientes del medio ambiente. El mensaje es claro: La autenticidad y la diligencia en las afirmaciones de sostenibilidad ya no son opcionales, son esenciales.
Mensaje clave para los interesados en el packaging
Para aquellos en la industria del packaging, donde la mensajería de sostenibilidad es fundamental para el valor del producto, este cambiante panorama legal es una llamada de atención. Las empresas deben invertir en marcos de cumplimiento, registros de auditoría y validación de terceros de afirmaciones verdes para mantenerse al día con el escrutinio regulatorio y el escepticismo de los consumidores.
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