Un informe de la ONU critica el cambio de Coca-Cola de botellas de vidrio reutilizables a plástico de un solo uso en Samoa, reavivando preocupaciones sobre los desechos plásticos y la sostenibilidad corporativa.
Coca-Cola está enfrentando críticas crecientes después de que un informe de las Naciones Unidas condenara la decisión de la compañía de reemplazar las botellas de vidrio reutilizables con envases de plástico de un solo uso en Samoa. La medida ha reavivado preocupaciones sobre las afirmaciones ambientales de Coca-Cola, especialmente en regiones altamente vulnerables a la gestión inadecuada de residuos y la contaminación por plástico.
El informe, emitido por el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre Sustancias Tóxicas y Derechos Humanos, destaca la transición realizada en 2021 por el embotellador regional de Coca-Cola en Samoa, abandonando un sistema de devolución de depósitos que funcionaba bien y que dependía de botellas de vidrio reutilizables. Durante décadas, las comunidades samoanas habían adoptado este modelo circular, devolviendo las botellas para su reutilización y reduciendo drásticamente los residuos locales.
Según Dr. Rufino Varea, de la Red de Acción Climática de las Islas del Pacífico, la decisión marca un cambio regresivo: "Durante décadas, las comunidades en Samoa participaron en un sistema circular, devolviendo botellas de vidrio a cambio de un depósito, lo que garantizaba altas tasas de reutilización y minimizaba los residuos".
El informe de la ONU subraya la gravedad del problema, señalando que Samoa carece de la infraestructura para el reciclaje a gran escala. Con una población de poco más de 225.000 habitantes, el país no puede lograr las economías de escala necesarias para una gestión eficiente de los residuos plásticos. Como resultado, gran parte del plástico termina contaminando el medio ambiente, contribuyendo a una crisis de residuos regional ya abrumadora.
"Samoa, al igual que la mayoría de los estados insulares del Pacífico, se enfrenta a una crisis de residuos monumental, una parte significativa de la cual es plástico", señaló el informe.
Las críticas llegan en medio de una creciente evidencia del impacto de la contaminación por plástico en los ecosistemas globales. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, entre 19 y 23 millones de toneladas de residuos plásticos ingresan a los ecosistemas acuáticos anualmente, interrumpiendo hábitats, alterando ecosistemas y amenazando la biodiversidad y los medios de vida humanos.
Los defensores del medio ambiente argumentan que la decisión de Coca-Cola en Samoa refleja una inconsistencia más amplia en su agenda de sostenibilidad. Si bien la compañía ha promovido iniciativas como el desarrollo de botellas de PET 100% a base de plantas y reciclables, sigue siendo uno de los principales contaminadores de plástico del mundo, un título que se destaca con frecuencia en auditorías e informes ambientales.
Este caso destaca la importancia del contexto regional en las decisiones de envasado. Lo que puede ser viable logísticamente en mercados de reciclaje de alta capacidad se convierte en una responsabilidad ambiental en pequeñas naciones insulares que carecen de infraestructura de residuos. Los críticos dicen que Coca-Cola debería haber mantenido o mejorado el sistema de reutilización de vidrio existente en Samoa en lugar de reemplazarlo con una solución que aumenta la dependencia del plástico.
A medida que aumenta la conciencia global sobre la contaminación por plástico, la ONU y varias ONG están presionando por acuerdos internacionales legalmente vinculantes para frenar la producción y el desperdicio de plástico. Mientras tanto, se alienta a los ciudadanos a optar por alternativas no plásticas y adoptar prácticas de reutilización que pueden reducir colectivamente la demanda de envases desechables.
Coca-Cola aún no ha emitido una respuesta pública a las conclusiones del informe de la ONU. Pero a medida que aumenta el escrutinio, la situación en Samoa sirve como un estudio de caso sobre cómo las decisiones de envasado tomadas por corporaciones globales pueden tener impactos locales profundos, especialmente en regiones que ya están en la primera línea de la degradación ambiental.
Comentarios (0)